22 de abril de 2009

Ojalá...

Ojalá pudiera llenar esta mitad tan vacía de mi cama con tu sombra, ojalá pudiera meter en ella cada noche tu recuerdo para dormirme abrazado a él... Ojalá esta almohada fuese tu pecho y tus brazos, ojalá pudiese impregnar mis sábanas con el aroma de tu cuerpo.

Ojalá no fuese una lámpara la que me mira en las madrugadas preñadas de insomnios, ojalá fueran tus ojos... Ojalá mañana mi despertador fuesen tus manos acariciándome, tus labios besándome, ojalá, antes de abrir los ojos, oyese de tu boca un "te amo".

Ojalá tu presencia auyentara a esta soledad, ojalá te sintiera a mi lado como la siento a ella... Ojalá fuese el calor de tu cuerpo el que siento en el mío, ojalá en vez de estar escribiendo estas letras estuviese susurrándote al oído cuanto te quiero, cuanto te necesito...

Ojalá el espejo donde me miro cada mañana fuese el de tus ojos negros, ojalá pudiera cambiar este sabor amargo de mi soledad por el dulce de tus labios... Ojalá, ahora, tu cuerpo y mi cuerpo fuesen un solo cuerpo... ojalá no te echase tanto de menos... Ojalá estuviese siempre junto a mí...


El viejo farero.

No hay comentarios: