10 de junio de 2009

Abuelo.


Está loco de contento, con una alegría que por no caberle en el corazón le reboza por todas partes y nos salpica y nos contagia a todos cuantos estamos a su lado.

Hace unos días mi amigo Adrián ha sido abuelo y desde entonces parece que viviese en una película de ciencia ficción donde una fuerza misteriosa se ha llevado a todo el mundo, dejando en este planeta solamente a él y a su nieto.

Sus ojitos, su pequeña nariz, sus deditos, que parecen los dedos de un muñeco lleno de magia... todo en el crío es precioso y perfecto para Adrián.

Los amigos han dejado de llamarle por su nombre y, de forma cariñosa y burlona, le llaman abuelo. A él le gusta, pero ya sueña con el día en que sea su nieto quien le llame así. Se pone a hablarnos del pequeño y termina contándonos las cosas que le va a comprar, las que le va a enseñar a hacer, los paseos que dará con él por el puerto, por la playa... y mi amigo Adrián lo cuenta con tanta ilusión, con tanto corazón puesto en ello que termino viendo en mi imaginación al abuelo paseando con su nieto de la mano, contándole historias, enseñándole las artes de pesca, subiendo a los barcos de los amigos. De repente me asaltan una imagen y una duda y hago una pregunta a Adrián que provoca las risas de todos y el abrazo más dulce y tierno que jamás me haya dado María: Bueno Adrián, ¿Y al faro no piensas llevarlo y dejármelo allí una tarde para que se lo enseñe?




10 comentarios:

auroraines dijo...

Farero, como escribiste la sensación de ser abuelo, emociona es todo ternura tu relato y yo también te dejo mi abrazo ;)

Sakkarah dijo...

Tiene que ser precioso ser abuelo...

Un beso muy grande.

El viejo farero. dijo...

AURORAINES: Supongo que serán las ganas que tengo de ser abuelo, me encantan los críos, así que lo mejor que me queda por vivir con ellos es eso, ser abuelo, disfrutarlos, malcriarlos... y cuando se pongan pesados volverlos con sus padres.

Un abrazo.


SAKKARAH: Yo creo que sí, que debe ser precioso, a ver quien es el primero que en vez de suponerlo lo sabe por experiencia. Muchos besos madrileña preferida.

Mar__ dijo...

Y seguro que ese niño luego estará encantado con su abuelo,tanto como yo lo estaba con el mio.No pasa un dia que no le recuerde.

Me encanta tu historia Farero.

Un abrazo tan dulce como el de Maria.
13

El farero dijo...

Seguro que si Mar, yo de los míos solamente recuerdo a mi abuela materna, pero a pesar de los años siguen quedándome cosillas de ella.

Me quedo con ese abrazo, y es una lástima que no se puedan guardar en el ropero y ponérnoslos cuando queramos... o cuando nos hagan falta.
Otro para ti, y un montón de besos.

13.

Anónimo dijo...

Las etapas más bellas de mi vida, y las que con mayor cariño y nostalgia recuerdo, fueron los veranos que pasaba en el pueblo con mis abuelos, y se me hace insoportable la idea de no haber tenido la posibilidad disfrutar de la sabiduría que ellos poseían y del cariño que sentía hacia mí en cada uno de sus gestos.

Allá dónde estés: te amo, abuelo.

M.R.

yo.misma.58 dijo...

El recuerdo del abuelo, en mi caso de mi abuela, nunca la olvido,ella me contagio su aficción por la lectura.La mayor cuentacuentos que he conocido.
Ya desearia ser yo una abuela como ella.

Besos

El farero dijo...

Parece que al final la figura del abuelo o de la abuela es la que más huella deja. Me alegro si hay personas a las que este tema les ha traído buenos recuerdos, y si par alguien han sido triste lo siento.

Un abrazo.

El farero.

YoSusan dijo...

De mi abuelos maternos heredé; de ella, mi pasión por la cocina y su saber cotidiano,de él, su lado izquierdo. Y de mi abuela paterna la pasión por los hijos y su amor a la libertad, mi abuelo paterno murió joven y no le conocí.Ahora veo a mis padres y a mi suegra querer a mis hijos y deseo hacer yo lo mismo algún día.
Bonito relato y preciosa fotografía.
Un saludo

El viejo farero dijo...

Yo solamente conocí a mu abuela materna, pero de ella me quedaron buenos recuerdos y algunas enseñanzas que, hace ya tiempo, dejé en este blog. Posiblemente la imagen de un abuelo sea una de esas cosas que siempre he echado de menos. Ahora lo que toca, dentro de unos años es serlo en vez de tenerlo.

Un beso, y me alegra verte por el faro.