24 de enero de 2010

Un año sin Marta.


Hoy es uno de esos días que a algunas personas les traen los peores recuerdos de su vida. Se cumple un año de la desaparición de Marta del Castillo, un año durante el que muchos han dedicado horas y horas a la búsqueda de su cuerpo, 365 días durante los que casi todos nos hemos sentido padres, hermanos o amigos de Marta y un tiempo durante el que unos pocos han despreciado el dolor de unos padres que lo único que quieren ya es tener un lugar al que acudir a llevar flores a su hija o a llorarle.

Supongo que por más que lo imaginemos nadie puede llegar a imaginar lo que esta familia ha pasado y está pasando. Yo los he visto en algún acto, a la madre completamente hundida, al padre, luchando lo indecible para recuperar su cuerpo, al abuelo, sacando fuerzas de donde ya no las hay... pero son situaciones que hay que vivirlas para saber lo que son.

Ahora solamente queda esperar que ley sea sinónimo de Justicia, que cada cual pague por sus actos y que sobre ellos caiga todo el peso de una ley que sigue otorgando a los asesinos y sus cómplices más derechos que a sus víctimas.

Sé que ni sirve de nada ni jamás lo leerán, pero desde este blog mando todo mi cariño y solidaridad a la familia y amigos de Marta.

6 comentarios:

Mar dijo...

No es posible decir nada de consuelo, solo mandar todo mi cariño a esta familia y amigos.

Besitossssssssss

Anónimo dijo...

Nunca se sabe si lo van a leer, si algún día, pudieraser que llegara a sus oidos el apoyo que les das seguro que les ayudaria en la fuerza moral que necesitan para vivir el día a día.
Me uno en tu apoyo hacia esta familia.

Yo.misma.58

osane dijo...

No hay palabras para toda esta desgracia. Solo pedir que la justicia actúe y ojalá aparezca pronto para que estos padres puedan darle digna sepultura.

TriniReina dijo...

Me uno a ti en solidaridad con esta familia que no tendrá descanso hasta no hallar el cuerpo de Marta. Me parece una atricidad que todo un Estado no haya podido con un niñato.

Un abrazo

Aixa dijo...

Todos quedamos mudos ante hechos como este... pues no hay palabras para poder describir tanto dolor... esperemos que el tiempo, vaya suavizando y diluyendo cada minuto de esa espera interminable ... y que sus familiares logren encontrar la paz.

Deseo dijo...

A lo largo de todo este tiempo tengo que reconocer que cuando los veia en la pantalla del televisor mas de una vez mientras los miraba he dejado por momentos de escuchar lo que decia el locutor de turno.