1 de febrero de 2010

¡Alto, la guardia civil!


Una buena parte de los accidentes de circulación que se producen en este país tiene como motivo el exceso de velocidad y la conducción temeraria y para reducirlos existen los radares y las patrullas de la Guardia Civil, siempre pendientes de nuestra seguridad y de sancionar a quienes nos ponen en peligro con sus vehículos y su manera de conducir.

Cerca de Sevilla la Benemérita detuvo la madrugada pasada a uno de estos conductores y lo ha denunciado por un delito contra la seguridad vial. Al parecer dio negativo en la prueba de alcoholemia, pero puede perder 6 puntos del carné de conducir y 460 euritos. ¿Su pecado? Bajaba una cuesta por la calzada en un triciclo semejante al de la imagen. Se lo encontró tirado y quiso recordar su infancia, pero según la Guardia Civil el vehículo iba a gran velocidad, no está homologado, no tiene luces ni llevaba matrícula. Seguramente tampoco tenía seguro ni la I.T.V. pasada (es que hay gente para todo). Si estos agentes se diesen una vuelta por las 3.000 viviendas verían la de furgonetas y coches en condiciones muy semejantes, pero supongo que esos vehículos no son peligrosos para los demás.


4 comentarios:

galerna dijo...

Farero:¿no serías tu,verdad?
Te imagino con cara de velocidad recordando aquellos tiempos en los que,haciendo lo mismo,quizá te rompieses un piquito de un diente.

Un beso.

Mar dijo...

Hay cosas que desde luego...pues menos mal que tenia carnet de conducir porque si no la multa hubiese sido mas grande.

Gente Pa Tó

Besitosssssssss

Mar dijo...

En mi casa hay un regalo para que lo cuelgues en la pared de ese faro y te acompañe en las noches frias.

http://in-ra.blogspot.com/

Besitosssssssssssss

TriniReina dijo...

Esto ha pasado en mi pueblo:):) Imagino la cara de felicidad que llevaba el tío cuesta abajo y el frenazo, a su infancia rememorada, que le dio la Benemérita:):) Sólo pienso en ese golpe a la ilusión:)
Hay que tener valor o, quizá, quién sabe, añoranza de no haber tenido un triciclo como ese en sus infantiles años... Él pensaría, ahora me voy a enterar que se siente...

Abrazos