27 de julio de 2010

Arenas.


Posiblemente el motivo fuese puro egoísmo: no podía quedarme en ella y le robé un trocito. Sobre aquella primera playa dejé mis huellas y a cambio me llevé un puñado de su arena. También me traje el olor del mar que la besaba, el sonido de las olas y el recuerdo de una puesta de sol que se quedó marcada durante muchos años. Posiblemente, por puro egoísmo, quise más y me llevé aquel puñado de arena. Una bolsa cualquiera, un nudo, otro más, para no llenar el maletero, para no perder ni un grano.

Después fueron otras, otros botes pequeños, de cristal, con una etiqueta adhesiva y en ella escrito el nombre de la playa. Hoy son más de 40 los frascos llenos de arena, más de 40 los nombres y más de 40 las playas a las que robé una porción, mínima, insignificante para ellas, inmensa para mi, porque no sólo es parte de una playa, es parte de una vivencia.

Tienen algo que ver estas arenas con las personas. Casi no las vemos a pesar de estar ahí salvo que nos molesten o que nos llamen la atención por algo concreto. Después, cuando las observas un poco ves que cada una, a pesar de parecer igual a todas las demás, es diferente. Desde la fina y brillante de Laxe a la casi negra de Estepona o Cabo de Gata, de la playa de Comillas, de granos finísimos, a la playa de los Muertos en la costa de Almería, formada por pequeñas piedrecillas.

Una colección de arenas, de recuerdos, de playas pisadas y sentidas: Samil, Isla de Arousa, Santoña, Bakio, Isla Canela, Mazagón, Sanlúcar, Barbate, Aveiro, Ponta Piedade, Sagres...


El viejo farero.

9 comentarios:

Elena dijo...

Qué curioso, viejo farero. Yo también colecciono arenas... tienes razón, es como guardar un cachito de playa, de mar, de olas, de recuerdos y sensaciones en un frasquito transparente.
No he contado las mías, pero son muchas, y de tantas variaciones en sus colores, en sus texturas. A veces me dejo llevar mirándolas...

Claro que yo tengo alma de sirena, y lo ideal sería también guardar el mar. Ah, eso si que sería ma-ra-vi-llo-so.

Saludos!!!

Mar dijo...

Palabras, que al leerlas, me hacen sentir nostalgía de lugares visitados y de la belleza que cada uno, a su manera, encierra. Y siempre se hace un@ el propósito de volver para ver aquello que no dió tiempo ¿verdad?

A mi, me da por coger alguna concha (si las hay) como recuerdo. Algunas tengo en el baño, a modo de adorno.

Varias de las playas que citas, tambien las he visitado como Cabo de Gata, la playa de los Muertos, Laxe, Estepona, Sanlúcar, Isla Canela.

Saludos.

Mar.

Mar__ dijo...

Al final dejaremos nuestras playas sin arena ais.
Yo tengo también mis botes(ya lo sabes) llenos de arena y alguna cosilla mas...me quedo sin duda con la de Mojacar.

Farero puedo añadir esta a esa lista que hicimos a medias? ; )

Un beso

José R. González dijo...

No he podido evitar acordarme de Chipiona :) qué recuerdos. Un abrazo

El viejo farero dijo...

ELENA: Sí, sería bonito tener mijitas de mares en casa y cada vez que lo añores abrir un pequeño bote y olerlo, pero bueno... habrá que conformarse con las arenas y sus recuerdos.
Me alegra compartir colección.
Un beso.

MAR: Un buen amigo mío dice que en los viajes siempre hay que dejar algo por ver, es la excusa perfecta para volver.
¡Cuantas playas y que diferentes sus arenas! ¿verdad?
Un beso.


MAR_ : Mojácar, Salobreña... Cada playa tiene su recuerdo especial, no solo por la playa en sí, sino muchas veces por la persona que teníamos al lado. Y no te preocupes, que no vamos a dejar a las las playas sin arena.
Venga, 2 besos extras por la preocupación que te he causado.

JOSÉ: De Chipiona tengo dos recuerdos preciosos: la subida al faro y la vista de los corrales desde alli arriba. No se si alguna vez has subido, pero si no lo has hecho hazlo, merece la pena.
Un abrazo.

osane dijo...

Me alegra ver que no soy la única que colecciona recuerdos.
Hace algunos años viví la experiencia mas maravillosa de mi vida, junto a una playa de Tarragona.
Nadie lo sabe, pero ese día yo también tomé un puñado de arena de esa playa y lo guardo como un tesoro .
Ahora lo sabemos tu y yo.
Un beso Farero.

El viejo farero dijo...

Un millón de gracias por compartir secreto, a cambio prometo no imaginar que cosa sucedió en aquella playa. Bueno, miento, lo que prometo es no hacer comentario.
Un beso.

galerna dijo...

Me gustaria saber una cosa:tienes hueco en tu estantería para un botecito con arena de Oyambre?
Yo colecciono otro tipo de cosas:conversaciones sentidas,sentimientos compartidos,y personas que merecen la pena,no las pongo en una estantería,las dejo dentro de mi cabeza,y se que ahí nunca se perderán.
Un beso,Farero,y si quieres... tres.

El viejo farero dijo...

Aun quedan muchos hueco para poner arenas, pero si no lo hubiese lo haría para poner un puñadito de esa playa.
Bonita colección la tuya, si, y posiblemente de mejores recuerdos incluso que mis arenas.
¿De verdad puedo elegir? Entonces tres.

Otros cuantos para ti.