3 de marzo de 2011

Sirenita.

Creí verla desde lo alto del faro, anoche, saliendo del mar. No existen, me dije, y quise pintar en mi mente una pequeña ola que jugaba con la arena y que brillaba con la luz de la luna llena como si arrastrase miles de pequeñas estrellitas. Me distrajo por un momento el golpeteo de una ventana mal cerrada con la que jugaba el viento y cuando volví mi mirada a la playa ya no estaba. -¿Ves?- me dije- era una ola.

El aire frío de la noche me ha hecho ir cerrando todas las ventanas mientras bajaba a la cocina, y por cada una de ellas miraba un poco a escondidas el rincón de la playa donde creí verla, pero la playa sigue sola, vacía, sin más presencia que las olas que se salen del mar, la besan, le roban una poquita de arena y vuelven a dejar de ser olas para convertirse otra vez en mar.


¿A quién le cuento que esta noche una sirena se ha salido del mar y ha venido a mi faro?  ¿A quién le digo que su voz es dulce, que su tacto es cálido y humano? ¿A quién le explico que he tomado café con con ella de madrugada y que he visto en ella a una mujer? ¿Quién me creería si le dijese que las sirenas existen?

Aun no había salido el sol cuando me desperté recordando el sueño de anoche, recordando a la sirenita que salió del mar y vino al faro y me hizo compañía en la madrugada.  He vuelto a la ventana y la he abierto para ver la playa, pero sigue sola, sin ninguna sirena que saliese del mar. Y la luz de la luna llena que entra por el ventanal ha pintado en mi cocina un reguero de miles de pequeñas estrellitas que brillan, que huelen a mar, a mujer... a sirenita.



El viejo farero.

8 comentarios:

Susana Terrados dijo...

¡Que preciosa entrada, farero!
Es un sueño muy bonito el tuyo pero.... tal vez no era un sueño sino un presagio ¿quién sabe?
Besos.

Fernando J. Feliu dijo...

¡Amigo farero!
¿Qué puede sentir uno después de un sueño tan maravilloso como esta entrada?
Aunque no salga la sirena del mar, ella sigue allí, bajo la luna y las estrellas, acompañada por un baño de mar y una brisa suave...

Un abrazo.

la_gaviota dijo...

Ten por seguro,farero,que esa sirenita existe,que la viste saliendo del mar,quizá algún motivo la llevó a desaparecer por un tiempo,pero en cuanto pueda voverá a tomar café contigo en tus sueños.
Mientras tanto envíale mentalmete la música que tanto le gusta.
Para los dos:un beso.

Común dijo...

Hola!!!

Simplemente FARERO, ella estuvo allí con vos, si haz sentido su olor, si haz sentido su piel, su calor, ella estuvo con vos y que importa si te creen o no…

Buen fin de semana y un abrazo de oso.

simply blue dijo...

Los sueños yo no tengo duda se hacen realidad más veces de las que creemos amigo farero...y los sueños de mar, de faros, más.....

Por cierto, estoy terminando de leer ahora este libro: "El faro por dentro" de Menchu Gutiérrez.

un saludo de tu amiga farera.

Anónimo dijo...

Yo soñé siendo niña que veía a los Reyes Magos, estaban bebiendo agua en la cocina, y les miraba escondida tras unas cortinas, aún recuerdo los ojos azules de mi madre sonriéndome y es que a veces la ilusión acaba creando sueños con los deseos.

Espero vuelvan aparecer en el faros miles de estrellas porque eso significará que soñaste de nuevo y podrás volver a escribir una preciosa historia relacionada con sirenas, pero que a mí - por arte de magia- me trajo recuerdos de otros sueños.

Un abrazo desde tierras extremeñas

María José

osane dijo...

Yo te creo Farero. Si entras en ese lugar donde encontramos a los amigos,se cuelgan fotos y se crean granjas, verás un álbum de fotos con todas mis hermanas sirenas, quizás fue una de ellas la que te vino a ver.
Las sirenas me han encantado siempre, precioso relato Farero.
Un beso

Susana Inés Nicolini dijo...

¡Que preciosidad de entrada Farero! Como ya te dije muchas veces, llegar a tu blog es siempre un solaz, un remanso...Bello, siempre bello...
Un beso desde Buenos Aires