3 de abril de 2011

Yo un Nestea, por favor.

Aunque en un primer momento creamos que es la sed lo que hace que algunos animalitos se acerquen a las latas de refrescos a beber en realidad lo que les lleva alli son los olores, en este caso el del azúcar que contiene el refresco.

A la avispa de la fotografía se ve que le gusta el Nestea y, ni corta ni perezosa, se posó en la lata y comenzó a beber. Y es que, como dice el dicho, "a nadie le amarga un dulce". Ni siquiera a las avispas.


El viejo farero.

2 comentarios:

Susana Terrados dijo...

Inteligente la avispa, ya me simpatiza más porque a mí el Nestea me gusta mucho...jeje
Preciosa foto.
Besotes.

stella dijo...

Buena entrada, y desde luego despierta la avispa y es que realmente a nadie le amarga un dulce
Un abrazo
Stella