11 de septiembre de 2011

11 de septiembre:

Hay fechas dolorosas de recordar, fechas que son rosales en los que cada año renace una espina nueva. El 11 de septiembre es una de ellas. Hoy todas las televisiones del mundo hablarán del aniversario de un acto criminal, terrorista, de un ataque contra una población inocente. Veremos las torres gemelas arder, las veremos caerse y veremos a los bomberos yanquis cubiertos de polvo buscando supervivientes. Después seguramente veremos banderas estadounidenses ondeando en memoria de sus muertos. Menos probable es que veamos imágenes del otro 11 de septiembre en el que los Estados Unidos no fueron víctima, fueron cómplices.   A las víctimas de ese 11 de septiembre de 1.973 y de todos los dictadores, de los  militares golpistas...  mi recuerdo.



9 comentarios:

Chesana dijo...

Exacto farero: hay otro 11 de Septiembre, el de Allende, que la historia parece haber olvidado, y en el que también hubo un crimen.

Abrazo fuerte.

simply blue dijo...

Ya puestos, hay muchos "onces" y "septiembres" en otros países y sus gobernantes, con sus torturas, cárceles,crímenes, etc.....solo por pensar diferente, por hablar, por manifestarse, por querer ser libres, por querer democracia....mi recuerdo para esas víctimas también que muchos no quieren o no les interesa ver.

un saludo.

Sakkarah dijo...

Fue terrible...

Un beso o 5.

El viejo farero dijo...

Es cierto, lo de Chile fue terrible, y lo de Argentina y lo de mil sitios. La pena es que hasta cuando estamos muertos somos más o menos importantes.

Gracias a las 3 por vuestra presencia.

Un beso para cada una.

Fernando dijo...

A partir de esa fecha; todo cambió en el mundo. Los yankees renovaron su "autoderecho" a invadir países; bonbardear poblaciones, destruir culturas. Todo en nombre de la libertad y contra el terrorismo. Ellos hicieron pagar al mundo por lo del once de septiembre.

D.Laurencich dijo...

Para nosotros, los latinoamericanos hubo un antes y un después del 11 s 73. Esa fecha se la debemos al gobierno del país que ahora llora a sus muertos. Cuándo al fin entenderán los Obamas, Bushes, Kissingers y largos etcétera que no son enviados de ninguna deidad, y dejarán de crear escenarios de espanto por doquier? Me duele el hombre que perdió su vida en el 11s de Nueva York, tanto como el que fue torturado en el 11s de Santiago de Chile, pero el chileno no tiene tanta propaganda, porque el terrorista fue el mismo Estados Unidos. Gracias farero por recordarlo!

tendedora del reino dijo...

Me quedo farero, eres inesperado hasta e las fechas

El viejo farero dijo...

FERNANDO: Viendo las cientos de imágenes y comentarios que en su día hubieron en las televisiones daba la impresión de que más que el atentado más grande de su historia el de las Torres Gemelas había sido el único atentado en la historia del mundo. Se consideran los dueños del mundo, con derecho a todo. Sólo me consuela saber que si el imperio romano calló cualquier imperio cae.

Un abrazo desde Andalucía.

LAURENCICH: A pesar de la distancia y de tener un océano por medio latinoamérica es una tierra que siento cerca, mucho más a sus gentes.
Un abrazo para ti y para todos los chilenos desde Andalucía.

TENDEDORA: Hay fechas que a ciertos gobiernos les interesa ocultar, hacer que las olvidemos. Un buen modo es celebrar algo "más importante" que borre el anterior recuerdo.
Bienvenida al faro, pasa y acomódate.

Miguel Ángel G. Yanes dijo...

¡Sí!... fue el 11 de septiembre de 1973, cuando traidores infames, apoyados por el águila norteña (la CIA "trabajaba" desde la localidad chilena de Viña del Mar) arrancaron con sus agudas garras la libertad a la primera democracia de américa latina.

Valga mi pequeño homenaje en estos versos:

SU DOLOR, SU MUERTE
(A Salvador Allende, in memoriam)

Se retorcía de dolor,
herido de muerte,
expulsando
por cada poro
de su cuerpo
hasta la última gota
de furia,
de valor,
de rebeldía.

Sus ojos,
envueltos ya
en la vidriosa niebla,
se aferraban
a un hálito de vida
difuminado,
intentando estirarlo
desesperadamente.

Su dolor…
el llanto de su pueblo
casi huérfano.

Mientras,
una voz
gritaba su victoria,
dejando en el barro
confuso de sangre
su maldita cosecha
de carne ennegrecida.

Sucia mañana
de traidores infames.

Y allí quedó,
bajo botas de horror,
junto al patriota muerto,
la libertad cadáver
de un pueblo sojuzgado.

Miguel Ángel G. Yanes (sep/73)