16 de mayo de 2012

El café porteño de Susana Inés.


Hace unos días se lo decía a ella en su blog: le hablaba de mi mala memoria, de que no recordaba si ya se lo había contado antes y, por si acaso, se lo contaba, tal vez por segunda vez. Ahora, aquí, en la soledad de mi faro, quiero contar la misma historia, un poco ampliada pero igual de sincera. Veréis…  hace un tiempo, cuando los problemas me ahogaban me escapaba a la marisma. Dejaba atrás los pocos pueblos que hay en la carretera y seguía por caminos de tierra unas veces polvorientos, otras llenos de barro y de charcos. Al final terminaba en un lugar donde lo único que oía era el rumor del viento, el canto de algún jilguero, el crotorar de las cigüeñas y en tardes de tormenta los truenos y la lluvia en los charcos, en los esteros… No sé si buscaba la soledad o me buscaba a mí mismo, pero la marisma era una puerta que me permitía entrar dentro de mí, hablar conmigo mismo y dejar fuera al resto del mundo.  Después volvía, siempre despacio, sin prisas; todo era diferente. No volvía más feliz, ni siquiera más contento, simplemente volvía relajado, en paz.

Hace tiempo que no me escapo a la marisma, tal vez porque hace tiempo que no lo necesito. Pero hay ahora otro sitio que, cuando lo visito, me produce la misma sensación, la misma paz, el mismo bienestar. Ahora mi marisma tiene la forma de un blog maravilloso. He cambiado el sonido de la lluvia, el del viento y el del canto de los pájaros por una música que embriaga, que envuelve y atrapa. Y he cambiado el paisaje infinito y  abierto de la marisma, sin montes, sin bosques, sin edificios, por unas letras que rezuman sensibilidad por todas partes. Entrar allí es  entrar en un viejo café porteño. Me siento en una mesa con su tapa de madera vieja y gastada por los años, una luz tenue, una taza de café, una pareja que se besa a escondidas en un rincón, una mujer que canta, que recita, que susurra,  que es un corazón con formas de mujer…  Se llama Susana. Algunas veces no entiendo bien lo que dice pero me sigue gustando su tono, su ritmo. Es como aquellas canciones cantadas en un idioma que no entendemos y que a pesar de ello tarareamos una y mil veces, como aquel cuadro que no sabemos qué representa pero del que no podemos apartar la mirada. Son las letras de Susana Inés.

Si buscáis paz visitad su sitio. Si buscáis ternura id donde ella. Si añoráis sentimientos visitadla. Posiblemente os pase lo que a mí y cuando lo hagáis ya no necesitéis marismas, ni cigarrillos a medianoche, ni  mirar la tele esperando sentir algo al ver una película. Si la sensibilidad mora en un espacio sólo puede ser donde escribe Susana.


Gracias mi amiga porteña por tu puerta a mi interior.

El viejo farero.

16 comentarios:

La Abuela dijo...

Amigo mio ,palabras que invitan a encontrar ese lugar ,por su puesto que voy a buscar ,ese lugar de bar con cierto parecido a la canción del perdedor :toca otra vez viejo perdedor ,haces que me sienta bien.
Un saludo

El viejo farero dijo...

Si te fijas en la entrada que comentamos hay unas palabras de un color diferente al resto del texto, son: "blog maravilloso" "Susana" y "Susana Inés", esas palabras son enlaces a su blog, si pinchas sobre ellas deberían llevarte. En caso de que no te funcione en el lado izquierdo hay una serie de blogs bajo el título "lugares que visito", el blog del que hablamos es extrangótica, desde allí también accedes directamente. Estoy seguro de que te gustará.

Un saludo desde el Sur.

Anónimo dijo...

Mi querido farero, he disfrutado con tu viaje por los faros portugueses sobre todo por la manera de contarlo que era como hacérnosla vivir a quienes te leemos, pero echaba en falta estos relatos tan tuyos. Me alegro de volver a leer algo tan tierno y tan lleno de cariño. Conozco el blog de Susana gracias al tuyo y se que la sensibilidad vive a ambos lados del océano, en los textos de Susana y en los tuyos.
Gracias por estos regalos.
Un abrazo.
Lourdes.

cain dijo...

voy a un bar de esos de antes y miro el mundo pasar -cantaba moris hace cuarenta años.

por entonces él tenía cuarenta así que hoy debe rondar los ochenta o quizás un poco menos.

a decir verdad yo no cambiaria la marisma por un blog.porque son cosas diferentes.la experiencia vivida en un lugar es bastante dificil trasladarLA a otro.primero porque en la marisma te asaltan determinadas sensaciones.tal vez sea por el hecho de abrir el plexo para dejar entrar el entorno que guarda relacion con las historias vividas por nuestros antepasados.considerarnos como los únicos que atravesamos determinados lugares es un error.grosso.los bares porteños que mencionás, ya no existen. se desvanecieron, como me desvaneceré , como te desvanecerás .por cierto, una reiteracion del posesivo MI, dificulta la lectura.porque el lector comienza a decirse (esto si se siente a gusto cuando utiliza la sagacidad)el yo yoismo es una herramienta a descartar.sobre todo cuando es indicativo de un ego exacerbado.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Comparto su sentimiento. Lyendo su blog, también me ganó el corazón. Saludos. Carlos

El viejo farero dijo...

LOURDES: Lo de los faros portugueses era algo que quería hacer, tal vez un poco porque deseaba compartir el viaje con vosotros y otro tanto porque las musas habían abandonado el faro.
Muchas gracias por tus palabras y un abrazo desde el Sur.

CAIN: Yo tampoco cambio la marisma por un blog, de hecho lo que digo es que "cuando lo visito me produce la misma sensación".
Se agradece su crítica y sus consejos sobre el uso de determinadas palabras pero algunas veces es la intención y no la forma lo que cuenta; yo, por ejemplo, me quedo con sus buenas intenciones y no echo mucha cuenta a la manera en que está escrito su mensaje.

Un saludo, y bienvenido al faro.

CARLOS: Mi más cordial bienvenida a este faro virtual. Gracias por sus palabras, he visitado brevemente su sitio y prometo volver.

Un saludo desde Andalucía.

galerna dijo...

Me encanta que encuentres tu paz en dos sitios,yo necesito tres,así que me ganas.Los mios son:mi playa esa inmensa,el alcantilado y algun blog.
Besos farero,es bueno verte asi.

El viejo farero dijo...

Te envidio por tener cuando quieres ese playa y ese acantilado. Te propongo un trato: yo te invito a mi blog y tu me invitas a tus acantilados. ¿Será por pedir?

Un beso desde el Sur.

Susana Inés Nicolini dijo...

Estuve yendo y viniendo, desde mi Buenos Aires, a partir de haber leído tu post, sin saber qué decir, ni cómo enlazar las palabras de agradecimiento con las emociones. ¡Tantas y tan grandes! Creo que no han de ser suficientes las que conozco para describir lo afortunada que me siento por ésta tremenda dedicatoria. Me tiemblan las manos.
Muchas veces, leyéndote, se me han caído lágrimas, porque tus escritos me llegan al corazón de una manera inefable. Y eso ocurrió desde el primer día que llegué a tu faro. Es como haber encontrado un refugio, un espacio pleno, una identidad compartida... pero por sobre todas las cosas, un Ser de Luz: vos mi querido Paco, Farero, sos LUZ. Sin lugar a dudas sos el mismo Faro que pregonas.
Ojalá, algún día, de verdad, tomemos ese café, en algún café de mi Ciudad de Buenos Aires.
Te dejo un beso y un abrazo enorme enorme, y un eterno agradecimiento.

El viejo farero dijo...

Mi querida amiga porteña, no tienes que decir nada, lo único que tienes que hacer es seguir escribiendo como lo haces, es una delicia leerte. Ya ves, así de egoísta soy.

Un abrazo desde Andalucía.

Beatriz Salas dijo...

Entro de puntillas y recién me doy cuenta que no pregunte a este querido farero el permiso de grabar sus palabras que tan dentro llegaron en mí y que, como a la protagonista de esta historia, me hacen casi llorar.
Farero, ante ti me descubro para decirte que hay mágia en tus palabras, en tu espacio, en tu melodía de bienvenida y que ya que la ignorancia es muy osada te invito a mi blog donde he querido rendirte un pequeño homenaje.
Me gusta la gente buena, la gente generosa y sabia y por eso me gustó tu blog.
La música es elección de Ruth como en cada una de mis grabaciones.

Un abrazo admirado y lleno de cariño desde el Aljarafe.

http://beatrizsalas10.blogspot.com.es/2012/06/el-viejo-farero-el-cafe-porteno-de.html

El viejo farero dijo...

Te contaré un secreto: Tenía ganas de oír alguna de las cosillas que escribo en la voz de otra persona y, en la tuya, queda divino, así que no hace falta permiso para nada, al contrario, mil gracias a ti por hacerlo. Seguro que a la amiga Susana le va a encantar, ya verás.

Lo dicho, mil gracias y un abrazo desde la capital.

Maruja dijo...

Me he quedado sin palabras ¡¡¡Magnífico!!! escrito. Saludos.

El viejo farero dijo...

Muchas gracias Maruja por tus palabras, si visitas el blog de Susana Inés comprobarás que no exagero ni un gramo lo que de ella digo.

Un saludo, y bienvenida al faro.

Anna Soler dijo...

Hola mi nombre es anna del blog romance, escritora y poetiza en praticas jeje.
llego a tu blog a traves de antonioe.
Tienes un blog muy lindo y me encanta como recitas las poesias.
Me gustaria muchisimo invitarme a mi blog, para que conozcas mis obras y mis poemas. Te espero y te sigo con tu permiso
Un beso

El viejo farero dijo...

Bienvenida al faro Anna. Gracias por tus palabras, aunque aquí no recitamos poesías, eso es en el de Beatriz Salas.

Un saludo.