23 de julio de 2009

El club de los poetas ya está en marcha.


Es un nuevo foro, pero a quienes lo hemos abierto nos gustaría que fuese un club de amigos, un lugar tranquilo y acogedor donde poder escribir, dejar poemas, historias, pensamientos, un sitio donde leer lo que otras personas dejan. Para ello la amiga Mar ha dedicado su tiempo y sus mejores intenciones y nos ha creado un bonito rincón en la red donde reunirnos.

La intención de este foro es reunir a una serie de personas que tienen su propio blog o lo han tenido y otras que sin tenerlo quieran decidirse a compartir inquietudes para aunar en una sola página nuestras letras independientemente de que cada uno siga aportando cosas nuevas a su blog. Es hacer algo que no es de nadie en concreto porque es de todos, es tener nuestro rincón íntimo por un lado y este otro más participativo y compartido por otro.

Para participar en él es preciso registrarse previamente, creemos que permitir la figura del invitado, esa persona que deja su comentario sin la más mínima identificación, es aceptar que se puede decir lo que se quiera con la mayor impunidad y sin tener que aceptar responsabilidad alguna por lo escrito, por ello, y en beneficio de todos, os pedimos que registréis un nick con el que participar, apenas os llevará un minuto, con ello os garantizáis que solamente lo usaréis vosotros y evitaremos en la medida de lo posible algunos problemas.

No aspiramos a tener un foro amplio en lo que a número de miembros se refiere, pero si grande, inmenso, en cuanto a la calidad humana de quienes participen, y estamos convencidos de que así será. Desde ya, os esperamos en el club de los poetas vivos. Sed bienvenidos.

17 de julio de 2009

20 veces más grande.


Dicen que una imagen vale más que 1.000 palabras y, muchas veces, es cierto. Imaginar una cosa pequeña 20 veces mayor es más complicado de lo que parece, en realidad imaginarlo no es difícil, lo difícil es hacerse una idea que se aproxime a la realidad. Para que os la hagáis lo más certera posible os pondré unos ejemplos.

Un niño que mida 1 metro tendría prácticamente la altura de un edificio de 7 plantas.

Un teléfono móvil de medida estándar sería como una puerta de las que tenemos en casa. Ponedlo de pié junto a una de ellas y veréis lo que es algo 20 veces mayor.

Una mosca vendría a ser como una paloma. Sin comentarios.

El teclado del ordenador tendría unos 10 metros de largo.

Un bolígrafo Bic puesto de pié no cabría en la mayoría de los pisos, mediría 2,80 de alto.

Un pañuelo de papel, esos a lo que solemos llamar clínex, sería una sábana más o menos cuadrada de 4 metros de lado (16 metros cuadrados de pañuelo en una sola pieza).

Una tarjeta de crédito mediría 1,70 por 1,10. Si pensáis en pagar en efectivo un dato: la moneda de 2 euros tendría un diámetro de medio metro.

Y para hacer lo de la imagen que vale más que tantas palabras arriba tenéis una. Eso que veis es el filamento de una bombilla incandescente de las de toda la vida, en el centro de la fotografía, borroso en su parte superior pero nítido abajo, el fino alambre que lo sostiene para mantenerlo alejado del cristal.

Si el tema os interesa podemos ir viendo diferentes cosas aumentadas esas 20 veces, cosas pequeñas, muy pequeñas… Hasta que las aumentamos.

14 de julio de 2009

El vídeo de la semana.

Dicen que los hijos son esas criaturas que de pequeños te las comerías y de mayores te arrepientes de no haberlo hecho. Estos 4 elementos no son muy guapos que digamos, pero los puñeteros son realmente para comérselos. ahora quitad la música al final de la página y disfrutad de ellos. Y si al ver el vídeo os dan ganas de intentar ser padres no os alarméis, yo me estoy pensando planteárselo a María. Menuda animación en el faro.

13 de julio de 2009

Blogueros sin fronteras.


La amiga Meiguiña le ha dado a este blog el premio que veis justo encima de estas letras. Quien me conoce sabe que estos actos no los considero premios sino regalos, primero porque no creo que un blog como este se merezca esos premios y segundo porque el regalo me suena más personal. También saben quienes me conocen que no suelo seguir el sistema y que no suelo dar el premio a otros blogs, pero este premio es diferente, es un premio a blogueros sin fronteras y hablando de personas así hay dos blogs que sin duda alguna se lo merecen muchísimo más que este, estos blogs son Lápices para la paz y África en el mundo (a la izquierda hay enlaces a ambos). Para estos dos blogs el premio, para quienes los llevan mi cariño y admiración.


El viejo farero.

12 de julio de 2009

Cuando no estés a mi lado.


No fue el primero, por su vida habían pasado ya muchos hombres cuando él llegó, después de marcharse, cuando decidió dejarla, ella siguió buscando el calor de otras camas, de otros brazos.

El hombre solía dormir con una camiseta vieja y descolorida y aquella mañana, desnudos en la cama poco antes de despedirse ella se la pidió. –Te amo, y dormiré con ella cuando no estés a mi lado, será como tenerte cerca cuando me sienta sola y te eche de menos.

Le gustaba a ella que la esperase en la cama, salir del cuarto de baño vestida solamente con una prenda que antes había sido de él y que se la quitase, le excitaba sentirse semidesnuda y deseada.

Un mes de esperas, otra cita, tres citas furtivas, tres hoteles, tres habitaciones diferentes, la misma camiseta cubriendo por unos minutos parte de su cuerpo.

Ella salió del baño con una camisa que la cubría hasta cerca de las rodillas, mangas largas recogidas para dejar al descubierto las manos y dos iniciales en el bolsillo del pecho. -¿Y esta camisa? - ¡Por Dios… Es la que me regalaste! Pero aquellas iniciales no eran las suyas. –Yo te regalé una camiseta, ¿recuerdas?

Se maldijo a sí misma, buscó cien explicaciones, pero no tenía sentido, mejor callar y aceptar la realidad. Cuando regresó a su casa abrió un cajón de su ropero para dejarla y la vio, dormida, doblada, ordenada entre otras camisetas, entre otras camisas. Maldito error. La guardó, era un recuerdo más, un trofeo más.

Conoció el calor de otros brazos, los besos de otras bocas, salió de otros cuartos de baños de otras habitaciones de otros hoteles con otras camisas, con otras camisetas para que otros hombres se la quitasen. Y cada noche que dormía sola en su cama cubría su cuerpo con aquella camiseta descolorida y vieja que una mañana, antes de despedirse, le pidió a él.

7 de julio de 2009

El ropero.


Una tormenta que ha refrescado el aire esta tarde, y durante la noche una leve lluvia que imitaba la luz de mi faro y venía y se iba a intervalos han tenido la culpa de todo, ellas han hecho que la madrugada sea más fresca de lo habitual en esta época del año, ellas han conseguido que el aire frío que entraba por la ventana medio abierta me despertase.

He perdido el sueño y dispuesto a ver amanecer me he preparado un café, he vuelto a sentir frío y mientras el agua se calentaba y se disponía a teñirse de negro he buscado mi vieja rebeca en el ropero. Me trae a la realidad el sonido del agua que ha hecho magia y se ha convertido en un café humeante, y me sorprendo a mi mismo parado delante de mi ropero, mirando las camisas, los pantalones, con mi rebeca en la mano.

Ha dejado de llover y me asomo al balcón del faro para ver un amanecer que las nubes se han empeñado en retrasar. No tengo prisa, la vida me ha enseñado a no tenerla, no merece la pena. Tomo un sorbo de café y una bocanada de aire fresco me invita sin darme cuenta a buscar mi rebeca. Agradece mi cuerpo el calor que me aporta y mi imaginación vuela y me sitúa de nuevo delante de las perchas y los estantes que sostienen mi ropa. Siento frío en mi alma, un viento húmedo de soledad la deja helada. Ojalá tuviese un ropero donde guardar tus besos, tus abrazos, ojalá pudiese tenerlos ahí y ponérmelos cada vez que siento frío, ojalá no se fuesen como se van las estrellas fugaces. Y yo tengo que cerrar los ojos, e imaginar tus labios rozando los míos, y tus brazos rodeando mi cuerpo…

6 de julio de 2009

El vídeo de la semana.


Esta semana os traigo, como dice una amiga mía, un poco de recuerdoterapia.

Nada mejor para ver el camino andado que volver la vista atrás, y esto podemos hacer hoy viendo estos anuncios. A muchos de vosotros os sonorán a la edad media, a otros como a mi muchos de estos anuncios os pintarán una sonrisa en la boca.

Hoy todo es diferente, pero no está de más recordar un poco lo que fuimos, las cosas que nos ilusionaban, las esperanzas y los sueños de entonces... Seguramente a más de uno estos anuncios nos recuerden situaciones vividas, personas que estuvieron en nuestras vidas, momentos casi olvidados...

Si recordais algunos, disfrutadlos, si habéis nacido en una época más cercana felicidades, e imaginad como eran aquellos tiempos.

No olvidéis detener la música de fondo al final de la página antes de poner el vídeo.

5 de julio de 2009

Un blog sobre África.


Posiblemente una de las cosas que más daño producen en esta vida sea la envidia. Quien la padece ni es feliz ni le gusta que lo sean los demás, su única satisfacción suele ser el mal ajeno, el fracaso de los demás, la pérdida por parte de estos de cualquier cosa, y es que la persona envidiosa dificilmente puede querer a alguien. Por oposición, y en el otro extremo de la envidia y de la gente envidiosa está la solidaridad. La gente solidaria se dá dentro de lo posible a los demás, procura ayudar por el simple hecho de ayudar, comparten, ayudan y quieren.

De la misma manera que los primeros, los envidiosos, desde mi punto de vista se merecen ser ignorados las personas solidarias se merecen nuestro apoyo, ser dadas a conocer, hacen cosas que los demás como norma ni nos planteamos hacer, nos parece la suya una labor elogiable, pero no somos capaces de imitarles, tal vez por ello el único modo de solidarizarnos con ellos sea arrimar un grano a su granero sea en la forma que sea.

A la derecha de esta página, en la lista de blogs que visito ( y al final de este texto) hay desde hoy un enlace a uno nuevo, es un blog diferente a este, y creo que todos deberíamos visitarlo al menos una vez, después cada cual decide si sigue leyendo en él o no. Trata sobre la realidad en África y, como casi todas las realidades esta suele ser dura. Podemos mirar hacia otro lado, pero no por ello solucionamos el problema, simplemente lo ignoramos.



3 de julio de 2009

Sastres, escaparates, blogs y parásitos.


Presume de tener un escaparate lleno de trajes, chaquetas, camisas, pantalones y faldas único, sin igual. Hay en la ciudad otras tiendas con otros escaparates, pero en ninguno hay tanta variedad de prendas como en el suyo.

Alguna vez, paseando, he visto una puertecilla abierta y me he asomado a verles trabajar, dibujando, haciendo trazos, eligiendo telas… más tarde en el mismo taller cortan, cosen, confeccionan lo que ellos mismos diseñan. Después, una vez terminado, los he visto exponer su trabajo en el escaparate. Hay quien pasa de largo sin mirar, quien echa una rápida ojeada sin más. Hay también quien se detiene delante de la luna de cristal y después sigue su camino porque lo que ve no le atrae, y quienes pasan cada tarde por la misma calle, por la misma acera, y se detienen delante del escaparate para disfrutar viendo el trabajo que ellos hicieron. Incluso alguna persona abre la puerta y casi sin entrar los saluda y les hace algún comentario que ellos toman como un halago.

En estas aceras llenas de tiendas cada escaparate expone algo concreto, unos vestidos, otros camisas, alguno tres o cuatro tipos de prendas diferentes, pero todos tienen una cosa en común: son obras suyas. El suyo en cambio es diferente, en el suyo puede verse de todo, pero nada es de él, nada ha salido de su mente ni de su corazón. Él no utiliza patrones, ni elige telas, ni se inventa formas nuevas. No combina colores ni crea estilos, no usa lápices de cera ni metros, ni tijeras. Su única herramienta de trabajo es una pequeña cámara digital. Con ella sale cada día y se detiene delante de los demás escaparates. Nadie puede prohibirle que lo haga, están las prendas diseñadas a la vista de todo el mundo, expuestas, en todos los sentidos. Es cuestión de ética, de principios, de valores, pero él posiblemente no entienda de eso.

Después viene la otra parte de su trabajo, copiar el de los demás y exponerlo en su escaparate. Eso sí, algunas veces, debajo del vestido, de la camisa, del pantalón, pone un pequeño letrero donde dice quien es el verdadero autor del diseño, de quien es el trabajo, a quien se lo ha copiado. Tiene un bonito escaparate, único, lleno de bonitas prendas... todas ajenas.


1 de julio de 2009

El abuelo de todos los faros.



Lleva casi 2.000 años mirando el mar, combatiendo los vientos y las tormentas, guiando a marineros por una costa a la que por algo llaman la costa de la muerte. Es el único faro de origen romano y el más antiguo del mundo en funcionamiento y en España solamente el de la localidad andaluza de Chipiona le supera en altura.

A la Torre de Hércules, el abuelo de todos los faros del mundo, le han hecho un reconocimiento y a su ciudad, A Coruña, un regalo. Y es que los faros vienen a ser como los hombres, los hay altos, bajos, atractivos, con encanto, sencillos, poco agraciados, jóvenes, viejos... Tienen su imagen, su propio lenguaje que los distingue de los demás, son ellos y todo aquello que los rodea, pero sobre todo, igual que las personas, a todos hay que respetar porque todos son importantes para alguien. Un faro no tiene que ser antiguo, ni alto, ni famoso, ni mandar su luz a 30 millas para ser un faro, de igual modo que una persona no necesita nada de eso, ni triunfar en la vida, ni en los estudios, ni en el trabajo, para ser persona.

Felicidades a los amigos y amigas de Galicia, de A Coruña. Felicidades, abuelo de todos los faros del mundo. Felicidades, faros, estais en la historia y en el Patrimonio de la Humanidad.