10 de enero de 2011

La higuera de Miguel Hernández.

En su elegía a su amigo Ramón Sijé Miguel Hernández ya la menciona:


Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de mis flores
pajareará tu alma colmenera.

La casa donde vivió el poeta está situada en el número 73 de la calle de Arriba, en Orihuela. Hoy en día es la casa museo de Miguel. En su patio una higuera bajo la cual Miguel Hernández compuso algunos de sus poemas.  Una higuera centenaria que ya daba sombra al patio cuando sus padres compraron la casa.  Hoy las visitas, la dejadez, la desidia y la insensatez la están matando.

Quienes visitan la casa quieren hacerse una fotografía bajo sus ramas. Nadie lo impide, pero las continuas pisadas están compactando el terreno y las raices se están muriendo.  Los años han dejado huecos en su tronco, habían dejado, porque un jardinero descerebrado los ha rellenado con cemento.

Hay más:  El pasado año para celebrar el centenario del nacimiento del poeta el periódico murciano La Verdad regaló a sus lectores "un trocito" de la higuera de Miguel Hernández; para que no hubiesen dudas el ayuntamiento de Orihuela extendió un certificado de autenticidad con cada trozo de la higuera.  ¿Desde cuando se celebra un centenario desmembrando un ser vivo que es parte de una historia?

La higuera se está muriendo, la están matando, pero no os preocupéis: La han podado y han sacado 200 esquejes, 200 supuestos clones, y los han repartido por este culto país. También llevan un certificado de autenticidad.  Entre los destinos: el palacio de La Moncloa y el de la Zarzuela.

¿Decimos algo o nos callamos?


4 comentarios:

Fernando J. Feliu dijo...

Yo prefiero que dejen a la higuera en paz. Como mínimo, debería realizarse un tratamiento de recuperación y regeneración como se hace con tantos árboles monumentales y singulares, antes de dejarse caer en fabricar relicarios.

Con estos versos, me has emocionado recordando la versión que en su momento cantaba JARCHA, posiblemente poco conocida a día de hoy.

Un abrazo.

El viejo farero dijo...

Está visto que cualquier motivo es bueno y que para hacer negocios no hay el menor escrúpulo. Me alegra la de Jarcha, es un grupo que siempre me gustó.

Un abrazo desde el faro.

Miguel Ángel G. Yanes dijo...

¡Ay¡ amigo ¿En manos de que "cocineros culturales" están la sensatez, la sensibilidad, la cordura, la lógica?
Aquí, en Canarias, también cuecen ese tipo de habas. Sin ir más lejos, el famoso almendro de la casa de Nicolás Estévanez, está a punto de fenecer entre las ruinas, sin que nadie ponga remedio a tal catástrofe.

El viejo farero dijo...

Realmente es una pena que sucedan estas cosas, al final el tema aquel de "España es diferente" va a ser verdad.

Un saludo y gracias por tu visita.