3 de febrero de 2011

Una carta.

Hoy la mañana me ha traído una sorpresa que tenía las formas de una carta. Un sobre cerrado con un nombre que no es un nombre en su frente, y una dirección que no es ninguna dirección, era la leve y tierna caja que envolvía el regalo y era, también, parte del regalo en sí. 


Hacía una eternidad que no llegaba a mis manos una carta como las cartas de toda la vida. Un mal día mis ojos empezaron a leer palabras escritas con una máquina y con el tiempo se olvidaron de esta delicia que es seguir los trazos que dibujó sobre el papel la mano de otra persona.  Hoy he vuelto a acariciar la misma hoja blanquecina que acarició ella mientras escribía y he vuelto a seguir un camino azul que gira una y otra vez y que se corta y vuelve a aparecer de nuevo en un juego continuo.

He pasado las yemas de mis dedos sobre las letras que ella dibujó queriendo oir su voz al compás que siento el trazo bajo mis dejos y he acercado la hoja escrita a mi cara para encontrar en ella el olor que sus manos dejaron al rozarla.  Que dulce diferencia, que dulce sensación tener su carta entre mis manos y no unas letras impersonales y frías dentro de una pantalla. Hoy me ha regalado una carta escrita a mano, de su mano, una carta que ha traído consigo parte de ella.


El viejo farero.

6 comentarios:

Fernando J. Feliu dijo...

Recibir una carta de puño y letra, es recibir algo más. No sabemos porqué pero siempre percibimos un mensaje mucho más profundo detrás de esa caligrafía.

Que no dejes de recibir regalos así aunque sea de vez en cuando, con esas letras que ella todavía deja...

Un saludo.

simply blue dijo...

Amigo farero....como te entiendo....hace unos meses yo tb recibí una carta, hacía años que no recibía una, me emocionó tanto, era como sentir a esa persona entre mis manos, esa sensación que hemos perdido en parte con los emails....solo imaginaba esas manos que rozaron el papel al escribirla, si había dejado algún olor en el, alguna marca, alguna huella, por el trazo de las letras su estado de ánimo, y tantas cosas....una carta es un regalo y más en estos tiempos de tecnología pura y dura, rápida, distante.....yo por eso cuando escribo un email lo hago pensando como si estuviera escribiendo una carta, charlando con la persona, poniendo todos mis sentimientos en esas letras....hay cosas que siempre llevaremos dentro y nunca olvidaremos.....

un saludo desde mi faro,

Susana Terrados dijo...

¡Qué precioso recibir una carta! Ver como la persona que te la escribe pone en el papel parte de si mismo al escribir las palabras.
Es verdad queno es lo mismo conservala como un tesoro a tu carta.
Besos.

El viejo farero dijo...

FERNANDO: Posiblemente sea porque en esas letras hay algo de quien nos las manda, es su letra, sus manos tocaron el mismo papel que tocas tú... Sería bonito que instaurásemos "el día internacional de la carta" o que al menos, de vez en cuando, todos mandásemos una así, de nuestro puño y letra.
Un abrazo desde Andalucía.

SIMPLY BLUE: Que bien describes lo que es recibir una carta, y tienes razón, la dichosa tecnología nos está robando esas bonitas sensaciones. Una pena.
Un beso de faro a faro.

SUSANA: No, no es lo mismo. Al final me voy a plantear seriamente lo de promover el día de la carta, pero deberíamos ser un poco generosos y en lugar de esperarla ser nosotros quienes la enviemos. ¿Alguien se anima?
Otro beso para ti.

galerna dijo...

Seguro que ella sabia lo que ibas a hacer,y,mientras la escribia pasaba sus dedos por cada letra
Cuando la firmó estoy segura que sobre su nombre puso un beso.
Abrazo,farero
(me encanta la dirección que lleva la carta)

El viejo farero dijo...

Sí, muy posiblemente lo hiciera, y es que las cartas como esa no solamente llevan letras, ideas, sentimientos... llevan también parte de la esencia de quien la manda.

Un beso desde el camino del faro hasta el paseo del puerto.