24 de abril de 2009

Vicente el del canasto.

Dicen que vivía en una chabola debajo del puente de Triana, que cuando se levantaba lo primero que veía era el Guadalquivir, la calle Betis, el mismísimo puente, la Torre del Oro, la Maestranza…

A Vicente era fácil verlo, siempre andando ligero, con una prisa que no tenía por Reyes Católicos, por el barrio del Postigo, la Casa de la Moneda, la Campana, con su canasto de mimbre lleno de avellanas, cacahuetes, almendras, tapados con un trapo blanco colgado de un brazo y la otra mano en la frente, a modo de visera, como si le molestase el sol, como si quisiera proteger sus ojos de la luz de las farolas de Sevilla.

En su canasto llevaba frutos secos que unas veces te regalaba y otras te vendía y, antes de coger el dinero, te los volvía a quitar y se marchaba de la misma manera casi furtiva en la que había llegado. Entraba a los bares y se pedía una cerveza que muchas veces le rebajaban con agua y nunca le cobraban.

A Vicente estábamos convencido de que un día lo mataría un coche, se acercaba a ellos, pegaba su cara contra el cristal de la ventanilla y miraba dentro.

Dicen que Vicente tuvo una novia y que un mal día ésta lo dejó y, delante suya, se metió en un coche y se marchó con otro hombre. Desde entonces, Vicente, que se volvió loco, miraba en cada coche buscando a su novia. Otros más viejos dicen que siempre fue así, que a quien buscaba Vicente era a su padre, al que siendo él un crío vio como los nacionales lo metían en un coche y se lo llevaban para fusilarlo.

Ya no está su chabola bajo el puente, ni Vicente con su canasto, cruzando sin mirar las calles entre los coches buscando a su novia, o a su padre. El cielo, una vez más, tuvo celos de Sevilla y le quitó a otro ser querido, otra parte de la ciudad.

El viejo farero.

4 comentarios:

amigos dijo...

Vicente vivia en Coca de la Piñera. Al menos entre los años 1966 y 1975. Algunas veces yo le le ayudaba a llevar el canasto y otras cosas desde la parada del autobus en coca hasta su casa

El viejo farero dijo...

Gracias por la información. Yo lo conocí un poco después, allá por el 79, siempre he oído eso de que vivía por el puente de Triana aunque lo cierto es que nunca lo vi en la chabola en la que se supone vivía.

Saludos.

S Y K R A Y O dijo...

Me ha encantdo su artículo, lo conoci al CABALLERO, te le me asocio a su blog.

Saludos.

sophiabandolera dijo...

me encantan estas leyendas de triana!!! mis padres son trianeros,y la leyenda del cachorro es preciosa,triana es unica