17 de febrero de 2017

Regreso.

Casi seis meses, un suspiro en la vida, una eternidad en el corazón.
Casi seis meses sin entrar a esta habitación donde, en otros tiempos, pasaba buena parte de la noche en vela, utilizando la vieja máquina de escribir para convertir en palabras ideas y sentimientos, mirando por la ventana el reflejo de la luna llena sobre el mar, oyendo el romper de las olas contra las rocas del acantilado... rozando con la yema de los dedos, como si lo estuviese dibujando, el contorno de un faro que, un día, me regaló María. 
Hoy he vuelto a entrar. Todo sigue igual que aquella noche de finales de septiembre cuando cerré la ventana y la puerta y condené a la pobre habitación a un olvido temporal. Solamente el polvo ha entrado desde entonces y ha ido dejando una fina capa sobre la mesa, sobre el ventilador, sobre la vieja máquina de escribir... como si le fuese poniendo cada noche una fina y transparente sábana a todo.
Hoy en la habitación he hecho un pequeño zafarrancho, como aquel que hace años tuve que hacer en mi corazón. Todo a vuelto, como vuelve la marea alta a besar la playa, como vuelve la luna nueva a ser luna llena, como vuelven las golondrinas en primavera...
Si tú has vuelto al faro sabes que aquí tienes las puertas abiertas para que lo recorras, leyendo, viendo fotografías... si vienes por primera vez tienes mi más sincera  bienvenida.

8 comentarios:

Cristina Rodríguez dijo...

Gracias por volver, ya se te echaba de menos farero.

Maruja dijo...

Me gusta cómo escribes. Buen fin de semana

Anónimo dijo...

! Una alegría ver que abres la ventana y puerta de tu faro!

Desde Cáceres, María José

El viejo farero dijo...

Cristina, Maruja, María José... gracias por vuestras palabras. Abrimos puertas y ventanas, limpiamos el faro con aires nuevos y volvemos a entornarlas buscando la intimidad.
Besos.

Miguel Ángel G. Yanes dijo...

Bienvenido, amigo. Desde estas peñas patrias, donde la mar golpea con ahínco, y una lluvia punzante de salitre aguijonea mis párpados de soñador cansado (que no vencido), saludo tu regreso.

Miguel Ángel G. Yanes

El viejo farero dijo...

Amigo Miguel Ángel: vuelven las golodrinas, vuelven las mareas, la luna llena... he vuelto yo y, muy posiblemente, dentro de unos meses vuelva a publicar un libro. Todo es cuestión de tiempo.
Un saludo desde el Sur.

Allende dijo...

No se porque, hoy me acorde de ti. Y me di cuenta, que echaba de menos leerte. Te busque... y de nuevo te encontré.

Y espero que en ese "todo vuelve", solo sean cosas buenas.

Un beso desde Valladolid, farero.

El viejo farero dijo...

Una alegría verte después de tanto tiempo por el faro.
Volver vuelven cosas buenas y cosas menos buenas, pero eso está bien, así a las buenas les damos más valor. O al menos deberíamos hacerlo.
Un beso desde el Sur.