18 de julio de 2012

El niño que escribía poemas.

La primera vez que estuve frente al mar tenía 12 años. Tal vez porque ya había visto su color en el atlas de Aguilar donde tenía marcado el recorrido del Nautilus en sus "20.000  leguas de viaje submarino" su color me resultó conocido. Tal vez porque lo había visto en aquella vieja serie titulada "Viaje al fondo del mar" donde el almirante Nelson comandaba  otro  submarino, en este caso llamado Sibiu creo recordar, su inmensidad no me sorprendió. Ni siquiera el sonido de las olas rompiendo en la playa fue nuevo porque lo había oído en la tele muchas veces. Lo que nunca había hecho, ni en la tele, ni en los libros, ni siquiera en sueños era percibir su olor. Tal vez por eso la imagen más antigua, la primera de todas las imágenes que tengo del mar no es una imagen, es un olor: el olor a salitre, el olor a las algas entre las rocas, el olor a mar de las piedras que cogía de la playa y acercaba a mi cara para olerlas.  Aun hoy, más de 40 años después de aquella mi primera visita al mar, cada vez que llegó a sus orillas cierro los ojos y aspiro hasta llenar mis pulmones y mi alma de aquel olor a salitre, a algas, a mar inmenso. Tal vez por eso prefiera pasear junto a él en invierno, cuando el aire no está lleno de olores a bronceadores y cada partícula que aspiro es una partícula de aire marino.

Hace unos días he encontrado un viejo cuaderno que mi madre guardó durante cerca de  40 años entre sus cosas como si fuese un tesoro y que cuando ella falleció me  traje a casa. Su portada está llena de pegatinas. Son fotografías de motos, de una colección llamada Pepsi Motos Grand-Prix  y de la que no tengo el más mínimo recuerdo. Dentro, en unas páginas que una vez fueron blancas y ahora están teñidas por el ocre amarillento con el que el tiempo tiñe las cosas,  una colección de poemas que, según la fecha, escribí un par de años después de aquel primer viaje al mar.  ¿Os imagináis los versos que podía escribir un chaval de 14 años, 14 años de entonces?  De todos ellos he escogido uno que a pesar de los años siempre he recordado, el único posiblemente que recordaba. Tenía 14 años y ya el mar estaba en el fondo de mis escritos. Hoy os dejo un poema muy especial, no porque el poema lo sea en sí mismo, sino porque tiene casi 4 décadas, porque lo escribió un chaval de 14 años que ya soñaba con el mar. 




Mi barquilla.


Mi barquilla marinera
que la mar me arrebató
está encallada en la arena
entre rocas, bajo el sol.
Por la noche van las olas 
y la besan en la quilla,
que al verse mi barca sola

llora como una chiquilla.
Mi barca mira hacia el mar
cuando el sol se está poniendo,
¡ay, cómo rompe a llorar
mi barquilla con el viento!
Las  olas, con tantos besos
su nombre le están borrando,
mi barca llora por eso 
cuando el sol la está mirando. 
En el mástil de su vela
las gaviotas se posan
y mi barquilla recuerda 
cientos de bonitas cosas.
Mi barca perdió sus remos
que se fueron entre espumas.
Barquilla, ya no podemos
traernos de la mar fortunas,
barquilla, yo ya no quiero,
salir al mar con ninguna.
Y tú sola, mi olvidada,
que estás dormida en la arena
con tus tablas deterioradas
miras con ojos de pena
tu proa desmantelada
de tu nombre "Macarena".
Y los hilos de mis redes
cuando ya se marcha el día,
cuando el cielo pierde su azul,
lloran porque tú no vienes...
y yo no tengo alegrías
desde que me faltas tú.



El viejo farero...  hace casi 40 años.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Al leerlo se siente como marca un ritmo, una entonacion que se percibe, y es que tiene la gracia de un niño de catorce años y la sensibilidad del adulto que ahora eres.

Un beso

María José

Anónimo dijo...

Es igual que escribas sobre María, que nos expliques como es un faro por dentro o que nos cuente como fue la primera vez que vistes el mar, sea lo que sea lo que escribas todo irradia la misma ternura, la misma paz y la misma vivencia, y es que yo creo que eso es lo que te diferencia de los demás: que vives cada cosa que escribes. Gracias farero por ser así de generoso y regalarnos estas cosas.
Un abrazo.
Carmen.

La Abuela dijo...

Amigo mio ..ya apuntabas maneras cuanta sensibilidad para tu Macarena.
Un abrazo cariñoso desde este lugar de la MANCHA

Anónimo dijo...

Hace casí 30 años, leí por primera vez estos versos, después, escribistes su continuación. Fue entonces cuando te entendí y empezastes a gustarme, tanto, que me enamoraste hasta el día de hoy, que invente un verbo para decirte cuánto te amaba. Gracias por estos versos,pero sobretodo gracias por ser como eres, por refrescarme la memoria con bellos recuerdos.

Te trevelo.( Esto es sólo para tí, farero mío)

galerna dijo...

El silencio,a veces,es el mayor de los respetos.
Precioso escrito,farero.

Patty dijo...

Maravilloso Farero..... no porque a los 14 años hayas escrito este poema... es, la maravilla de la inocencia de esos tiempos, en los que nuestras madres guardaban cuadernos con letras nuestras... "Dizque" como recuerdos para más adelante.
Quien diría que tendríamos un blog y quien hubiera dicho que a tus 14 años escribías un poema tan lindo....
Me ha gustado mucho...un abrazo :**

El viejo farero dijo...

MARÍA JOSÉ: A veces me pregunto de qué tengo más, si del adulto que se supone que soy o de aquel niño que se supone que fui, aunque posiblemente sea una mezcla de ambos.
Un beso y un abrazo desde tierras vecinas.

CARMEN: Muchas gracias por tus palabras. La verdad es que yo creo que todo lo que hacemos tenemos que intentar hacerlo bien y ponerle cariño, sea lo que sea. Si además de eso lo que haces es algo que te gusta entonces la labor resulta mucho más fácil y agradable. Escribir aquí no serviría de nada si no entraseis a leerlo, así que gracias a vosotros por visitar este faro.
Un saludo.

ABUELA: Soy un completo desastre dibujando, seguramente por eso me gusta hacer fotografías, es lo más parecido. Y soy más tímido de lo que puedas creer si se trata de hablar con más de una persona, seguramente por eso siempre me gustó escribir.
Un beso desde el Sur.

MUJER QUE ME TREVELA: Tú sabes que la tuya es una versión muy subjetiva de este farero, pero como soy un Leo lo acepto sin rechistar. ¿Te imaginas la de personas que se habrán preguntado que es eso de trevelar? Bueno, mejor seguimos con el secreto.
Un beso y un abrazo para ti.

GALERNA: Gracias. Los silencios, algunas veces, son respetuosos, otras unen... y otras duelen porque marcan distancias.
Un beso y un abrazo hasta el Cantábrico.

PATTY: Tal vez eso sea la interesante de la vida, que nunca sabemos qué va a pasar mañana. La pena es que algunas cosas ocurren demasiado tarde.
Beso para ti.

Belén Menéndez Solar dijo...

Gracias por tus visitas, farero, siempre es un placer leerte. Otro abrazo desde el Norte.

Susana Inés Nicolini dijo...

Querido Farero, a veces me pregunto ¿por qué todo lo que escribís me emociona tanto?. Intelectualizar esa pregunta me daría muchas respuestas, pero sólo escucho una, que me la da el corazón. Y es que es tal tu sensibilidad, que sólo ella, a través del ángel de tu pluma saber llegar dónde nadie más.
Te dejo un abrazo enorme, traído desde el Puerto de Buenos Aires.

El viejo farero dijo...

Es que tú miras mis escritos con muy buenos ojos y eres muy generosa, de todos modos me quedo sin dudarlo con ese abrazo.

Otro para ti desde Andalucía.